"Cuando seas padre comerás huevos..." ¿Y quién va a decidir sobre nuestro futuro?

"Cuando seas padre comerás huevos..." ¿Y quién va a decidir sobre nuestro futuro?

“Cuando seas padre comerás huevos”. Este refrán nos ha acompañado durante toda nuestra juventud y ha imperado tradicionalmente en las mesas de decisión, tanto de empresas como de gobiernos. Esta práctica nos ha alejado a las personas jóvenes de la toma de decisiones, a la espera de acumular la suficiente edad y experiencia para poder tener voz; en el caso de las mujeres jóvenes, sin solución alguna, además. Sin embargo, ¿vamos a seguir dejando que se decida nuestro futuro sin nuestra participación?

Si bien el 27% de la población de Euskadi tenemos menos de 30 años1, carecemos de representación formal en los órganos de decisión de las empresas e instituciones. La edad media de las y los consejeros en compañías cotizadas es de 60 años2y a pesar de los recientes relevos, las nuevas incorporaciones tienen de media 57 años3. En el ámbito público, la diversidad generacional, o falta de ella, es similar: la media de edad en el Parlamento Vasco es de 48 y solo el 3% es menor de 30 años4.

La democracia representativa encara el dilema de la relación que existe entre quien define las políticas y la población destinataria que viviremos sus efectos. Tal y como nos trasladó el Profesor Klaus Schwab, fundador y presidente del Foro Económico Mundial en una reunión en petit comité con jóvenes en Madrid, “sois la primera generación que sufre el impacto total de los pecados de vuestros predecesores, y seréis la última generación que pueda hacer algo al respecto”.
Este salto generacional puede tener un impacto directo en la calidad de nuestra gobernanza. Como bien afirmaba Kofi Annan en una de sus intervenciones en las Naciones Unidas, “una sociedad que aísla a sus jóvenes corta sus amarras: está condenada a desangrarse.”

Se necesita un cambio de paradigma en el que la juventud pasemos de ser el tema de debate a entender nuestro papel como elementos activos en ese mismo debate: utilizar el potencial de las personas jóvenes como agentes de cambio. Según el primer “Programa de Jóvenes Global de Desarrollo Sostenible y Paz 2016-2020 de las Naciones Unidas”, la manera en la que las y los jóvenes nos impliquemos en las decisiones marcará las perspectivas de desarrollo futuro.

Beneficios de la inclusión de la voz de la juventud

  • Nos enfrentamos a retos económicos, sociales y medioambientales cada vez más complejos para los que se precisa una respuesta rupturista, que afronte profundos cambios estructurales. Mentes nuevas pueden servir como fuente creativa y dinámica de innovación y para retar al pensamiento convencional.
  • En Euskadi el 60% de la juventud se muestra poco o nada interesada en la política5. La ignorancia y la pasividad se han convertido en nuestra seña de identidad cuando se trata de la participación ciudadana. Incrementar la representación en órganos de decisión de personas más jóvenes puede ayudar a potenciar nuestro sentido de pertenencia, a incrementar nuestra identificación con la representación y a impulsar nuestra afección política. Empatizar con las nuevas generaciones y conocer de primera mano nuestras demandas, necesidades y retos para asegurar que las decisiones que nos afectan se toman correctamente.
  • Como se ha visto en procesos electorales recientes, las divisiones políticas entre generaciones son cada vez más acentuadas. Ante esta brecha, incluir la participación de jóvenes en las decisiones puede ayudar a romper las barreras y acabar con los estereotipos generacionales. Se logrará así construir puentes intergeneracionales y un mayor entendimiento entre generaciones.
  • Tanto las empresas como las instituciones afrontan el reto del cambio generacional y la capitalización del conocimiento y experiencia de los liderazgos actuales. Mediante la incorporación de nuevas generaciones a las cúpulas se garantiza el relevo y la transmisión del conocimiento acumulado.

Modelos de participación de la juventud

A continuación, se explican tres posibles modelos de participación que invitan a la reflexión, análisis y diseño de nuevas herramientas y formas de participación juvenil.

  • “Escalera de participación de las y los jóvenes”, Roger Hart. Es uno de los modelos clásicos y más reconocidos, que ayuda a reflexionar sobre el papel real y el valor dado a la opinión de los y las jóvenes en la toma de decisiones. Este modelo ayuda a determinar el nivel de participación a través de una escalera en la que existen distintos estadios o grados de participación.

Escalón 1: Participación manipulada. Las personas jóvenes son utilizadas para realizar acciones que no entienden y que responden completamente a intereses que les son ajenos.

Escalón 2: Participación decorativa. Participan como un accesorio, es decir, para dar imagen y “decorar”.

Escalón 3: Participación simbólica. La participación es sólo aparente y se limita a meras intervenciones poco relevantes.

Todos los niveles del 1 al 3 son considerados de falsa participación, ya que las personas jóvenes implicadas no son conscientes ni se responde a sus intereses.

Escalón 4: Participación asignada pero informada. Primer nivel de participación real en el que los y las jóvenes participan en determinadas actividades que se les asignan sin consulta previa, aunque se les informa sobre su utilidad y el rol a desarrollar.

Escalón 5: Participación informada y consultada. Segundo nivel de participación real en el que se informa y consulta sobre la posible participación y función de la juventud, y en base a ello las propias personas jóvenes deciden su participación.

Escalón 6: Participación iniciada por adultos y dirigida por jóvenes. Tercer nivel de participación real en el que la acción es ideada por adultos, pero es la juventud la encargada de su puesta en marcha.

Escalón 7: Participación iniciada y dirigida por jóvenes. La acción nace de las ideas de las personas jóvenes quienes se encargan también de su puesta en marcha. Las personas adultas no participan en ningún caso.

Escalón 8: Participación iniciada por jóvenes y decisiones compartidas con adultos. La acción es pensada por los y las jóvenes, pero la responsabilidad de su puesta en marcha es compartida entre generaciones.

“Enfoque de las tres lentes”, del Grupo de trabajo juvenil del Departamento Internacional de Desarrollo (DFID) y Organizaciones de Sociedad Civil (CSO) de UK6. Este modelo tiene por objetivo potenciar la implicación activa, informada y voluntaria de la juventud en la toma de decisiones y en la vida de sus comunidades a nivel local y global. 

  • El enfoque de las tres lentes aboga por un modelo en el que el desarrollo futuro sea en beneficio de las personas jóvenes como segmento objetivo, donde además, la juventud tenga un papel protagonista en el diseño y puesta en marcha de las acciones.
  • “Tipología de la participación de jóvenes”, Wong et al. El objetivo de este modelo es ofrecer un marco conceptual que identifica los distintos niveles de participación de jóvenes y adultos, considerando el potencial de cada segmento.
    El modelo parte de evidencias empíricas para identificar cinco tipos de participación juvenil: (1) Buque, (2) Simbólica, (3) Plural, (4) Independiente y (5) Autónoma.

La responsabilidad de este cambio debe ser compartida entre las distintas generaciones. Quienes nos preceden tienen que darnos su confianza y saber delegar, pero las y los jóvenes debemos luchar por conseguir ese testigo y ganar legitimidad, trabajando y demostrando cada día que somos capaces y que estamos comprometidos para y con nuestra comunidad y su desarrollo futuro. Requiere involucrarnos y empoderarnos en el desarrollo de políticas, para así lograr participación en todos los niveles de decisión.
Conscientes de la necesidad y potencial de la diversidad generacional, organismos de relevancia global nos están incluyendo en sus foros de discusión y en la toma de decisiones.

Ejemplo de ello es Global Shapers, la red de jóvenes creada por el Foro Económico Mundial que busca incorporar la voz de la juventud en las decisiones de calado y crear impacto a través del desarrollo de proyectos que cubran las necesidades de las comunidades a nivel local. Esta red está presente en 378 ciudades de todo el mundo y está formada por más de 7.000 jóvenes. En Euskadi, contamos con una sede en Bilbao, con 25 jóvenes que destacan en distintas disciplinas (emprendimiento social, educación, política, cine, música, inteligencia artificial o blockchain) y varios proyectos en el ámbito de la igualdad de género, la economía circular y la ciudadanía activa.

Este año, además, la cita anual del Foro Económico Mundial en Davos ha estado presidida por primera vez en su historia por 6 Shapers (como somos conocidos los miembros de la red Global Shapers) que han liderado el Foro junto a Satya Nadella, Director Ejecutivo de Microsoft. Una evidencia más de la apuesta de Klaus Schwab, fundador del Foro, por la inclusión de las nuevas generaciones en las mesas de decisión.
Debemos coger el testigo, ganar protagonismo y estar en el eje central de la resolución de problemas y la formulación de políticas hacia la transformación del modelo socioeconómico actual. Debemos soñar y forjar el sistema de valores propios con el que identificarnos y que nos ayude a tomar decisiones fundadas y coherentes que marcarán nuestro futuro.

A lo largo de la historia el movimiento juvenil ha participado, contribuido e incluso catalizado importantes cambios en los sistemas políticos, en el reparto de poder y en la generación de oportunidades económicas. ¿Vamos a ser menos? ¡Este es nuestro momento!

1 Eustat, Estadística municipal de habitantes, 2018
2 Spencer Stuart, Índice Spencer Stuart de Consejos de Administración 22ª Edición, 2018
3 Korn Ferry, Los Nuevos Consejeros de 2017, 2017
4 Legebiltzarra.eus, 2019
5 Observatorio Vasco de la Juventud, Serie Retratos de Juventud. Interés por la política según sexo y grupos de edad, 2016
6 Consideraciones del modelo:
- Es importante que instituciones y representación política consideren las tres lentes, ya que no son mutuamente excluyentes. La participación de las y los jóvenes es normalmente una combinación de las tres.
- Es un enfoque dinámico que depende del contexto local y del nivel de desarrollo. La intervención de una lente en particular puede ser más apropiada o aportar un mayor foco.
- El objeto último es posicionar a las y los jóvenes como aliados y líderes del desarrollo futuro. Esto se basa en el potencial de incluir a las personas jóvenes en la toma de decisiones: su capacidad de acción, sus capacidades y su habilidad de cambiar sus propias vidas.

Artículo escrito por Estíbaliz Arenzana.

 

*Publicado en Estrategia #0000008

 

Medios